Ahome: el expediente que puede mover la sucesión en Sinaloa

La sesión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de este martes no era una más. En el orden del día, en el lugar 16, estaba enlistada la controversia constitucional 206/2025: el expediente con el que Gerardo Vargas Landeros busca regresar a la alcaldía de Ahome.

Y, sin embargo, no se votó.

El proyecto del ministro Arístides Rodrigo Guerrero García —ya circulado— proponía algo explosivo: declarar la invalidez del Acuerdo 80 del Congreso de Sinaloa y ordenar la restitución inmediata del presidente municipal separado del cargo. No era un matiz técnico. Era dinamita política.

Según el propio proyecto, el punto central no es penal sino constitucional: el Congreso local vulneró la integración del Ayuntamiento al separar al alcalde sin dar intervención formal al órgano municipal, afectando la autonomía protegida por el artículo 115.

La Corte, en ese razonamiento, no entraba al fondo de las acusaciones penales, sino al procedimiento y a la salvaguarda del principio democrático. La integración de los ayuntamientos —derivada del voto popular— no puede alterarse sin garantías plenas. Esa es la tesis.

El documento es claro: el acuerdo legislativo impactó directamente la conformación del gobierno municipal sin permitir defensa institucional del Ayuntamiento y, por tanto, debía invalidarse  .

Pero el expediente no se discutió.

¿Casualidad? Difícil creerlo.

En política, los silencios pesan tanto como las votaciones. Y bajar de último momento un asunto de esta magnitud habla de operación, de llamadas, de presión y de correlación de fuerzas.

Porque el caso Ahome dejó de ser municipal hace meses.

En Sinaloa, la sucesión del gobernador Rubén Rocha Moya ya empezó. Y el regreso o no de Vargas Landeros a la alcaldía es una pieza en ese tablero.

Si la Corte valida el proyecto y ordena la restitución, no sólo regresaría un alcalde: regresaría un actor con estructura, presupuesto, tribuna y narrativa de “perseguido político”. Regresaría un aspirante con oxígeno rumbo a 2027.

Y eso reconfigura alianzas.

Del lado de Vargas están figuras de peso nacional como Alfonso Ramírez Cuéllar y la senadora Imelda Castro Castro, con quienes mantiene vasos comunicantes claros hacia la ruta sucesoria.

Del otro lado, el bloque que operó el desafuero no está cruzado de brazos. Ahí destaca el senador Enrique Inzunza Cázarez, cuya influencia crece en los grupos de poder de la Ciudad de México y que no puede permitirse que el proyecto de Guerrero García abra la puerta a un adversario fortalecido.

Lo que está en juego no es sólo la interpretación del artículo 115 constitucional. Es la correlación de fuerzas internas en Morena rumbo a la gubernatura.

Formalmente, el proyecto distingue entre la esfera penal y la constitucional. Sostiene que el Congreso puede declarar la procedencia para efectos penales, pero debe respetar garantías y la autonomía municipal cuando sus decisiones alteran la integración del cabildo.

En términos jurídicos, la discusión es técnica.

En términos políticos, es brutal.

Si el Pleno respalda esa tesis, se enviará un mensaje claro: los congresos locales no pueden utilizar la declaración de procedencia como herramienta de control político sin observar escrupulosamente el debido proceso institucional.

Si la frena o la diluye, el mensaje será distinto: la balanza sigue inclinándose hacia los grupos estatales con mayor capacidad de interlocución en el centro.

Hoy el expediente está en pausa, pero el juego sigue.

El grupo en el poder moverá cielo, mar y tierra para impedir que el proyecto prospere en sus términos originales. Vargas y sus aliados harán lo propio para que el asunto regrese al Pleno y se vote.

Como en el béisbol —tan sinaloense como la política misma— todos están pendientes del out 27.

Porque cuando finalmente se vote el caso Ahome, no sólo se definirá la suerte de un alcalde. Se empezará a dibujar, con mayor claridad, el mapa real de la gubernatura de Sinaloa en 2027.

Y ahí, cada voto cuenta.

Fuego amigo en Guasave

El fuego amigo (o enemigo) está a todo lo que da en el Ayuntamiento de Guasave y amenaza convertir al gobierno municipal de la Doctora Cecilia Ramírez Montoya desde ya en una especie de circo romano.

La guerra interna y externa es cada vez más evidente, pese a que apenas van cuatro meses y fracción del gobierno de la oriunda de Casa Blanca. Desde el exterior llegan obuses mediáticos claramente alimentados desde adentro de la administración, lo que exhibe la falta de control político o de plano las deslealtades de quienes recibieron la oportunidad de asumir o continuar en el cargo.

No resultaría extraño pensar que muchos de los que lograron sobrevivir la transición política del gobierno de Martín Ahumada al de Cecilia Ramírez tengan su lealtad con el hoy Subsecretario de Salud de Sinaloa, lo que ya genera sospechas de que ahí pudiera estar el origen de las filtraciones de documentos financieros que empiezan a comprometer la marcha del incipiente gobierno guasavense.

Otras sospechas apuntan a un “agarre” muy prematuro entre los funcionarios de mayor peso en el organigrama del Ayuntamiento, léase el Secretario, Feliciano Valle Sandoval, y el Tesorero, Edgar Adair Espinoza Robles. Ambos futureando rumbo al 2027.

Será el sereno pero la alcaldesa requiere poner orden.

¿QUIÉN CONTROLA AL PODER JUDICIAL EN SINALOA?

De nuevo fue tema al más alto nivel el evidente, brusco y grotesco montaje elaborado por la anterior Fiscal de Sinaloa, Sara Bruna Quiñónez Estrada, en torno al crimen de Héctor Melesio Cuén ocurrido el pasado 25 de Julio.

El titular de la FGR, Alejandro Gertz Manero, reiteró este martes en La Mañanera que no tienen dudas de que la versión del intento de robo de la camioneta en una gasolinera de Culiacán, donde habrían baleado a Cuén para después fallecer en una clínica de la capital, se trató de un montaje realizado con la concurrencia de la Fiscalía de Sinaloa, peritos, ministerios públicos e incluso elementos de seguridad.

Lo inconcebible del caso, es que el Fiscal Gertz Manero diga que presentaron toda la evidencia ante un juez federal de Sinaloa quien se negó a judicializar la carpeta de investigación pese a la contundencia de los elementos acreditados para echar por la borda la versión armada por el entonces equipo de Sara Bruna Quiñónez Estrada.

¿Quién controla o manda en el Poder Judicial en Sinaloa como para negarse a darle curso al proceso de investigación de la FGR? Todos los caminos y todas las respuestas conducen al mismo lugar, o quizá a la misma persona.

MADUEÑA, SIN VARA RUMBO A LA REELECCIÓN

El pasado lunes el rector de la UAS, Jesús Madueña Molina, notificó por escrito al Consejo Universitario su decisión de buscar la reelección en el cargo para el período 2025-2029, lo que en este momento luce muy factible.

No se observa nada en el horizonte que pueda trastocar la continuidad de Madueña en la rectoría tras resolverse los conflictos legales que lo persiguieron durante los últimos casi dos años y regresar la estabilidad política a la universidad gracias a los acuerdos establecidos con la federación y localmente con el gobernador Rubén Rocha.

Madueña no ocupa separarse del cargo para enfrentar la elección que, después de décadas, será de nuevo por el voto universal de la comunidad universitaria.

Por cierto, y por temas de género, si alguien más aspira al cargo necesariamente tendrá que ser mujer de acuerdo a lo que marca la nueva Ley Orgánica de la UAS.

Hasta el momento nadie ha levantado la mano y se ve difícil que lo hagan dado que la maquinaria universitaria que les heredó a su muerte el maestro Cuén sigue muy aceitada. A la UAS le viene bien en esta etapa la continuidad de Madueña como rector y por ende que en la universidad sigan soplando vientos de crecimiento, desarrollo y estabilidad.